CardioRed1 da un paso más hacia la innovación en la atención cardiológica con una plataforma de inteligencia artificial conversacional para el seguimiento remoto de pacientes con insuficiencia cardiaca. La aplicación LOLA funciona como una asistente clínica virtual que realiza llamadas telefónicas programadas, manteniendo conversaciones empáticas para recoger información estructurada sobre síntomas clave (disnea, edemas, peso), adherencia al tratamiento y bienestar general, siguiendo protocolos clínicos validados. La plataforma genera alertas automáticas para el equipo clínico ante respuestas preocupantes, permitiendo la detección precoz de descompensaciones y la intervención temprana.
Esta asistente virtual “aunque se ha desarrollado con voz natural y con una aproximación empática, no sustituye a la enfermera real, que tiene un mayor conocimiento y más herramientas para valorar específicamente a los pacientes con IC”, aclara el Dr. Alberto Esteban, cardiólogo del Hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés y líder del proyecto. “La enfermera virtual, en realidad, es una herramienta más de apoyo al proceso de atención al paciente con insuficiencia cardiaca”, añade.
Durante 2025, los cuatro hospitales de CardioRed1 (Hospital Clínico San Carlos, Severo Ochoa, Príncipe de Asturias y Fuenlabrada) pilotaron la herramienta con tres protocolos de seguimiento adaptados al perfil de riesgo de cada paciente. La implementación involucró de manera fundamental a enfermería especializada en insuficiencia cardiaca encargada de gestionar el panel de control, realizar el triaje de alertas y coordinar las intervenciones clínicas derivadas.
Integración de la herramienta en el circuito asistencial
En cada hospital se adaptó el uso y la incorporación de LOLA en función de los circuitos asistenciales locales. “En el caso del Severo Ochoa, que fue el primer hospital en arrancar con el proyecto, la asistente virtual se integró en las vías clínicas del programa de atención al paciente con insuficiencia cardiaca del área sanitaria”, explica Esteban. “En nuestro centro todos los pacientes ingresados por esta patología, tanto de Cardiología, geriatría y Medicina Interna, se incluyeron en el seguimiento virtual de LOLA, añadido al seguimiento habitual médico y de enfermería de la unidad de insuficiencia cardiaca”, añade el experto.
Esteban asegura que “la mayoría de los pacientes están muy satisfechos” ya que “perciben la herramienta como un elemento de contacto constante con el hospital, que refuerza los mensajes que recibe también por el equipo médico y de enfermería”. Sin embargo, “en algunos casos concretos, que suelen corresponder a los pacientes más concienciados y adherentes, el seguimiento tan estrecho en las primeras semanas tras el alta puede resultar pesado, pudiéndose reducir la frecuencia de las llamadas telefónicas en estos pacientes”.
La mayoría de los pacientes están muy satisfechos ya que perciben la herramienta como un elemento de contacto constante con el hospital
El periodo tras el alta es un momento especialmente vulnerable para los pacientes con insuficiencia cardiaca y en el que la vigilancia se hace especialmente necesaria. Un estudio realizado por la Sociedad Española de Cardiología en colaboración con la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS), ponía de manifiesto que el riesgo de reingreso hospitalario a los 30 días del alta en los pacientes que volvían a sus casas era del 28,9%, mientras que en aquellos que eran derivados a residencias asistidas -con una vigilancia más estrecha- esa tasa se reducía al 6,4%. Según este trabajo, que lideró precisamente el Dr. Alberto Esteban, durante los reingresos hospitalarios el 15% de los pacientes fallecía dentro de los primeros 30 días posteriores, elevándose el porcentaje al 27,4% en el primer año.
“El refuerzo de las medidas de autocuidado y la posibilidad adicional de detectar precozmente signos y síntomas de descompensación ayudará a reducir reingresos, mejorar la calidad de vida del paciente y, en última instancia, mejorar su pronóstico”, sentencia el cardiólogo.






