Logran un avance mundial en la realización de angioplastias con balón de fármacos

 

Cardiólogos del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo consiguen por primera vez visualizar y hacer seguimiento del medicamento liberado por un balón con fármaco durante una angioplastia, marcando un hito mundial en el tratamiento de enfermedades coronarias. Este logro, bajo la dirección del Dr. Andrés Íñiguez, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y patrono de la FIC, y del Dr. Víctor Alfonso Jiménez Díaz, cardiólogo intervencionista y coordinador científico de la Unidad de Investigación Cardiovascular del Servicio de Cardiología, ha sido documentado en la prestigiosa revista The Lancet.

El equipo médico utilizó la tomografía por coherencia óptica (OCT) para observar cómo el fármaco sirolimus cristalizado, una potente medicación antiproliferativa, es depositado en la arteria coronaria mediante un balón durante el procedimiento de angioplastia, permaneciendo y siendo absorbido gradualmente por el tejido arterial. De esta manera, se consiguió una confirmación visual del efecto del tratamiento inmediatamente después de su aplicación, lo que aporta una mayor seguridad y eficacia en el cuidado del paciente.

Conseguimos confirmar la teoría histórica de que el fármaco liberado por el balón permanece en la arteria un mes después de realizar la angioplastia y que su efecto benéfico es una realidad”, explica el Dr. Jiménez en una entrevista exclusiva a la FIC

La innovación fue aplicada en una paciente joven ingresada por un síndrome coronario agudo, presentando una obstrucción casi completa en la arteria coronaria derecha. Optando por una intervención menos invasiva, los especialistas decidieron utilizar un balón liberador de fármaco en lugar de un stent metálico, evitando así dejar una malla permanente dentro de la arteria.

La técnica no solo demostró su efectividad en el momento del tratamiento, sino que también reveló en la revisión angiográfica un mes después cómo el medicamento había sido absorbido por la arteria, siendo identificado mediante OCT alojado dentro de las capas de la arteria, asegurando su efecto a largo plazo. “Gracias a esta innovación conseguimos, por un lado, visualizar y confirmar los resultados después de aplicar este balón con fármaco en la paciente y, dos, confirmar la teoría histórica -que nadie había confirmado nunca- de que el fármaco permanece en la arteria y que su efecto benéfico es una realidad”, explica el Dr. Jiménez en una entrevista exclusiva a la FIC.

Balón liberador de fármacos vs. stent metálico

El uso de balones de fármacos en angioplastias frente a estén metálico se perfila especialmente beneficioso en pacientes en los extremos del espectro etario, según explica el Dr. Jiménez. En el extremo de más edad, pacientes que a menudo presentan múltiples comorbilidades, esta técnica reduce significativamente el riesgo de sangrado al disminuir la dependencia de medicamentos antiagregantes. Por otro lado, en los pacientes más jóvenes, se evita dejar una malla dentro de la arteria que con el paso del tiempo puede acumular tejido y volver a reestenosar.

“En esas dos poblaciones vemos un gran beneficio y, en el centro del espectro, es una terapia que se puede combinar muy bien: usar los balones con fármaco y los stents metálicos farmacoactivos”, resume el cardiólogo.

Debido a la larga trayectoria con el uso del balón liberador de fármacos, siendo uno de los centros pioneros en el uso de esta técnica, el Hospital Álvaro Cunqueiro ha sido reconocido como centro de referencia por el fabricante (SeQuent® SCB, B. Braun, Melsungen AG, Alemania) para formar a otros profesionales. Este reconocimiento, sólo otorgado a otro centro en Alemania, “nos permite compartir nuestra experiencia y conocimientos, contribuyendo a la expansión y estandarización del tratamiento de la enfermedad coronaria con estos balones a nivel mundial», asegura el Dr. Jiménez.

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