Una intervención nutricional personalizada mejora la capacidad funcional en pacientes con Insuficiencia Cardiaca

persona mayor comiendoUn nuevo estudio demuestra que una intervención nutricional estructurada y personalizada logra mejoras significativas en el estado nutricional y en la capacidad funcional de pacientes con insuficiencia cardíaca crónica en riesgo de malnutrición. El trabajo, realizado por investigadores de diversos hospitales españoles, ha sido publicado en la revista Nutrients con colaboración de la Fundación FIC.

Para llevar a cabo la investigación se reclutaron un total de 64 pacientes, el 69% hombres y el 31% mujeres, con una media de edad de 74 años. Éstos fueron divididos en dos grupos: 31 pacientes recibieron intervención nutricional individualizada mientras que los otros 33 pacientes siguieron la atención habitual.

A los 12 meses, los pacientes que habían recibido una intervención personalizada registraron una mejoría general en su estado nutricional medido por parámetros analíticos y antropométricos, normalizando el 31% su estado nutricional en comparación con el 3,3% del grupo de control. Además, los pacientes de este grupo lograron caminar 31 metros más en la prueba de los seis minutos, un indicador clave de capacidad funcional.

La intervención consistió en planes dietéticos adaptados a las necesidades energéticas y de proteínas de cada paciente, ajustados a su función renal y otras comorbilidades. Además, se realizaron evaluaciones periódicas del estado nutricional. Aunque no se redujo de manera significativa la mortalidad ni las hospitalizaciones durante el periodo de seguimiento, el efecto en el estado físico fue notable. No obstante, los autores señalan que hacen falta estudios más grandes para evaluar de forma clara el impacto estos programas en este tipo de indicadores.

La desnutrición: la comorbilidad silenciosa asociada a la insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una de las principales causas de hospitalización en personas mayores en España afectando a más de 700.000 personas. Entre un 30% y un 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica presentan riesgo de malnutrición, lo que empeora la evolución de la enfermedad. Esta comorbilidad está asociada a una mayor fragilidad, pérdida de masa muscular (sarcopenia), menor tolerancia al esfuerzo, más hospitalizaciones, mayor mortalidad y peor calidad de vida.

Detectar y tratar el riesgo de malnutrición antes de que avance es fundamental”, explica Carolina Ortiz-Cortés, cardióloga del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón y primera firmante del trabajo. “No se trata únicamente de ganar peso, sino de recuperar fuerza y autonomía en la vida diaria”.

Los resultados de este estudio refuerzan la importancia de incorporar la valoración y el abordaje nutricional de manera sistemática en el manejo de la insuficiencia cardíaca. Una estrategia nutricional personalizada junto al tratamiento farmacológico y el ejercicio físico contribuye directamente a mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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